Raices y Resistencia

ICCI

El fuego nuevo de la resistencia en Ecuador

El Mushuk Nina, que en kichwa significa «Fuego Nuevo», es una celebración ancestral de los pueblos milenarios del territorio Andino que simboliza el renacimiento, la resistencia y la lucha por la defensa del territorio y la identidad cultural. Más que una festividad, el Mushuk Nina representa un llamado a la unidad, a la renovación espiritual y al fortalecimiento de la conciencia colectiva de los pueblos originarios.

Está profundamente ligado a la cosmovisión andina, donde el fuego es un elemento sagrado de transformación y regeneración. Esta celebración marca el inicio de un nuevo ciclo de vida, un nuevo ciclo de lucha y resistencia para las comunidades indígenas, encendiendo la llama del compromiso con la defensa de la Madre Tierra, los derechos colectivos y la soberanía de los territorios ancestrales.

El fuego que se enciende en el Mushuk Nina simboliza la luz que guía a los pueblos en la búsqueda de justicia, dignidad y autodeterminación. Es un acto de reafirmación cultural frente a las adversidades y una forma de mantener vivas las tradiciones y el conocimiento heredado de los ancestros.

El ritual del fuego y la resistencia comunitaria

Mushuk Nina 2025

Durante el Mushuk Nina, se enciende un fuego sagrado en un espacio ceremonial, donde líderes, sabios y miembros de la comunidad se reúnen para realizar ofrendas, danzas y cantos. A través de estos rituales, se honra a los espíritus protectores y se pide fortaleza para enfrentar los desafíos que amenazan la vida comunitaria, como el extractivismo, la contaminación ambiental y la pérdida de territorios.

El Mushuk Nina también es un espacio de reflexión colectivo sobre la importancia de la unidad, la organización y la defensa de los bienes comunes frente a modelos de desarrollo impuestos desde fuera.

Más allá de una celebración, el Mushuk Nina es un recordatorio de que la lucha de los pueblos y nacionalidades en Ecuador sigue viva. En un contexto donde la expansión de actividades extractivas y la crisis climática amenazan la biodiversidad y la soberanía de los territorios, este fuego nuevo nos invita a renovar el compromiso con la resistencia y la justicia social.

El Mushuk Nina no solo pertenece a los pueblos y nacionalidades, sino que es un mensaje para toda la humanidad: el llamado a despertar la conciencia, a recuperar el equilibrio con la naturaleza y a construir un futuro basado en el respeto mutuo y la armonía con la Tierra.

Así, el fuego del Mushuk Nina sigue ardiendo en el corazón de quienes luchan, iluminando caminos de esperanza, resistencia y transformación.

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